Consejos para el cultivo del filodendro
Lucy's Greenhaus Sarah & JesseConsejos para el cuidado del filodendro
Los filodendros son una de las plantas de interior más populares y tolerantes que puedes cultivar, lo que los hace perfectos tanto para principiantes como para amantes de las plantas experimentados. Con su exuberante follaje y diferentes hábitos de crecimiento, son tan flexibles y tolerantes como hermosos. La mayoría de las variedades requieren poco mantenimiento, pero algunos cuidados básicos ayudarán a que tu filodendro luzca y crezca de maravilla.
Pautas generales de cuidado:
Luz:
La luz indirecta brillante es ideal. Los filodendros toleran menos luz, pero crecerán más lentamente y podrían volverse larguiruchos. Evite el sol directo, ya que puede quemar las hojas.
Riego:
Deja que se sequen entre 2,5 y 5 cm de la superficie de la tierra entre riegos. El exceso de agua es un problema común, así que asegúrate de que tu maceta tenga agujeros de drenaje. Si la tierra se seca demasiado, puedes sumergir la maceta en un recipiente o fregadero con agua y dejarla en remojo de 15 a 30 minutos.
Humedad:
Prefiere una humedad moderada a alta, pero se adapta a niveles domésticos promedio. Considere rociar ocasionalmente o colocar una bandeja de humedad en ambientes más secos.
Temperatura:
Mantenga la temperatura entre 18 y 27 °C (65 y 80 °F). Evite las corrientes de aire frío y las temperaturas inferiores a 13 °C (55 °F).
Fertilizante:
Abone mensualmente en primavera y verano con un fertilizante líquido equilibrado para plantas de interior. Reduzca la cantidad en otoño e invierno cuando el crecimiento disminuya.
Trasplante:
Trasplantar cada 1 o 2 años o cuando la planta tenga raíces enredadas. Elegir una tierra para macetas con buen drenaje y gran densidad, idealmente con perlita, fibra de coco o musgo esfagno.
Toxicidad:
Los filodendros son tóxicos si se ingieren. Manténgalos fuera del alcance de mascotas y niños.
Consejos adicionales:
Limpie las hojas de vez en cuando con un paño húmedo para eliminar el polvo y mantener la planta respirando bien.
Si su filodendro se está volviendo larguirucho, es posible que necesite más luz.
Puedes podar los tipos rastreros para estimular un crecimiento más frondoso.
Utilice un poste de musgo o un enrejado para las variedades trepadoras para imitar su hábito de crecimiento natural.